Fisioterapia respiratoria

Trasplante de Corazón. Guía del Paciente.

Después de la operación, puedes estar seguro, tu nuevo corazón funcionará como un relol, sin embargo el resto de tu organismo, debilitado por la enfemedad padecida habrá sufrido una gran agresión: la propia cirugía, que es una paliza fenomenal.

Los primeros días todo se resiente y nos preocupa especialmente la limpieza de tus bronquios, pues las flemas y mucosídades pueden favorecer la aparición de infecciones pulmonares.

La mejor arma contra este riesgo es la fisioterapia respiratoria, es decir, un conjunto de ejercicios destinados a fvorecer la respiración profunda, la tos y la expulsión de secreciones.

Conviene ensayarla pacientemente en casa antes de operarte:

1. Control voluntario del ritmo de la respiración: Consiste en coger y expulsar el aire lenta y profundamente, siguiendo un ritmo durante 1 minuto.

2. Control sobre los volúmenes: Consiste en probar cuanto aire eres capaz de coger. Para ello expulsa todo el aire, llena el pecho a continuación y expúlsalo de nuevo en una especie de globo que señala cuantos litros echaste. No lo hagas más de tres veces seguidas.

3. Control sobre el flujo: llenando el pecho expulsa todo el aire rápidamente, hay otro aparato que detecta la velocidad.

4. Control sobre la tos: Sólo consiste en toser dos o tres veces en distintas posturas.

5. Respiración torácica: al coger aire, la tripa debe meterse y de nuevo subir al echarlo. Ensáyalo cinco veces. Todo el esfuerzo debe hacerlo el tórax.

6. Respiración abdominal. El pecho estará quieto. Pon las manos encima para comprobarlo. Al coger aire la barriga tiene que salir y entrar al expulsarlo. Hazlo otras cinco veces. Muy lentamente.

Repetirás todos los ejercicios por la mañana y por la tarde. Es más fácil hacerlos sentado en una banqueta sin respaldo. Excepto los dos últimos que deben hacerse acostado, con el tórax algo incorporado.

Después puedes seguir con los ejercicios de brazos y piernas de los que ya hablamos.