Trasplante de corazón

Mirror de http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/esp_presentations/100147_1.htm

Anatomía normal
 

El corazón y los pulmones se localizan en el tórax o cavidad torácica. El corazón bombea sangre del cuerpo a los pulmones, donde ésta se oxigena. Luego, la sangre regresa al corazón, el cual bombea la sangre recién oxigenada al resto del cuerpo.

Indicaciones
 

Puede recomendarse un trasplante combinado de corazón y pulmón a pacientes que tengan enfermedad cardíaca y pulmonar.

Las razones más comunes para un trasplante combinado de corazón y pulmón son hipertensión pulmonar, fibrosis quística, enfermedad pulmonar asociada con daños al ventrículo derecho del corazón y varios defectos congénitos del corazón y los pulmones.

 

Procedimiento (primera parte)
 

Desde 1980 se realizan operaciones de trasplante de corazón y pulmón en los Estados Unidos. El corazón y los pulmones donados provienen de un ser humano que ha sido declarado muerto cerebralmente pero que permanece en una máquina de vida artificial. Sólo un paciente puede recibir uno o ambos pulmones del donante. Los tejidos deben ser compatibles para ayudar a que el paciente no rechace los tejidos trasplantados.

Se hace una incisión a través del esternón, mientras el paciente se encuentra profundamente dormido y sin sentir dolor (bajo anestesia general). La sangre del paciente es enviada a través de tubos a una máquina de derivación corazón-pulmón para mantenerla oxigenada y circulando durante la operación.

 

Procedimiento (segunda parte)
 

El corazón y los pulmones del paciente son extraídos y en su lugar se ligan con sutura el corazón y pulmones del donante.

Sólo se realiza un trasplante de corazón y pulmón en pacientes que tienen una muy buena probabilidad de éxito. El resultado a largo plazo es variable, dependiendo de la salud general del paciente y del avance de la enfermedad.

La mayoría de los pacientes requiere hospitalización por un largo período de tiempo. Por lo general, la recuperación total de esta cirugía toma aproximadamente unos seis meses. A fin de evitar el rechazo de los órganos del donante, es probable que el paciente tenga que tomar un medicamento inmunosupresor por el resto de su vida.