Trasplante de cultivos celulares

Los cultivos celulares pueden ser de células extraídas del mismo enfermo o pueden proceder de un donante vivo. En ambos casos hay que proceder a cultivarlas antes de implantarlas para reparar la lesión de la zona afectada.

Actualmente los cultivos celulares más utilizados son:
 
· Los condrocitos: son células que proceden del cartílago articular, extraídas del mismo enfermo y que después de cultivarlas se transplantan para tratar problemas del cartílago de la articulación de la rodilla.
 condrocitos


· Los queratinócitos y los fibroblastos: son células que pueden proceder del mismo enfermo o de un donante vivo y que después de tratarlas y cultivarlas se transplantan para tratar lesiones ulcerosas que generalmente son de tipo vascular y afectan a la piel. Las lesiones más frecuentes están en las extremidades inferiores (pie de enfermos diabéticos en fases avanzadas de la enfermedad), pero pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo y la aplicación de las células cultivadas es muy útil para curarlas.


En estos casos, el trasplante de células cultivadas permite recuperar la integridad de la zona afectada y disminuir la posibilidad de complicaciones de la enfermedad de base, mejorando considerablemente la calidad de vida del enfermo.