INFORMACIÓN GENERAL
Si hay una religión que se haya conservado a través de los tiempos contra viento y marea, en el exilio y en secreto, esa es la judía. Fundada por el patriarca Abraham, se trasmitió de generación en generación al pueblo hebreo, "el pueblo elegido", hasta nuestros días. Se rigen por el calendario lunar, respetan el sábado como día sagrado y comen sólo alimentos supervisados por sus rabinos.
SOBRE LA DONACIÓN Y EL TRASPLANTE DE ÓRGANOS
"Todos los actos encaminados a salvar una vida pueden estar permitidos", viene a decir la ley judía. De acuerdo a ello, una ambulancia podrá circular en sábado, su día de descanso por excelencia, e incluso podrá trabajar un cirujano para llevar a cabo un trasplante urgente, si así lo requiere un caso de fuerza mayor..
Aún así, sus religiosos ortodoxos no aceptan el trasplante de órganos, aunque el Hadasa, centro científico de Jerusalén, haya adquirido renombre mundial precisamente especializándose en el trasplante epidérmico y de cornea. Excepto en el hospital religioso de Jerusalén, Shaare Tzedek, donde entre otros el trasplante renal se evita perfecionando la diálisis e investigando en otras técnicas alternativas; en todos los hospitales de Israel se efectúan trasplantes.
Aunque los grupos religiosos más tolerantes del judaísmo acepten tanto el trasplante como la donación de órganos, entre los de extricta observancia, se han regitrado excepciones a su negativa cuando realmente corre peligro la vfida del paciente.
En todo su rigor teórico, los judios ortodoxos no aceptan ni el trasplante ni la trasfusión de sangre; en la práctica, determinadas situaciones pueden llevarles a la salvedad de aceptarlos.
Fuente: Revista ALCER