El duelo ante la muerte de un ser querido

«El duelo es tan natural como
llorar cuando te lastimas,
dormir cuando estás cansado,
comer cuando tienes hambre,
estornudar cuando te pica la nariz.
Es la manera en que la naturaleza
sana un corazón roto.»

Doug Manning
«No me quites mi duelo»

duelo

Extracto de "EL DUELO", clase impartida por la Enf. Dolores Pérez Cases
Curso Familia y Donación 2007.

Duelo, del latín dolus  = dolor

 Existen distintas definiciones del duelo según los diferentes autores:

  1. Reacciones naturales ante la pérdida de una persona, objeto o evento significativo.
  2. Sentimiento subjetivo que provoca la muerte de un ser querido
  3. Sentimiento de dolor que nos provoca una pérdida de una persona querida o significativa.
  4. Reacción adaptativa normal ante la perdida de un ser querido.
  5. El único desorden psiquiátrico  funcional con una causa conocida, características distintivas y un curso normalmente predecible.

            Pero lo que todas las definiciones tienen en común es que el duelo incluye componentes físicos, psicológicos y sociales con duración e intensidad proporcionales al significado y dimensión de dicha perdida.

 

INTRODUCCIÓN

El duelo se considera un proceso normal, en el cual, por lo general, no es necesario el uso de fármacos, ni de intervenciones psicológicas para su resolución, además es universal, al igual que la muerte. Es necesario para poder seguir viviendo, para separarse de la persona perdida conservando distintos lazos con ella. Intentar escapar de él puede dar lugar a complicaciones, a veces graves. El proceso de trabajo de duelo es siempre necesario y su bloqueo puede dar lugar a dificultades importantes.

Hay que darse cuenta que el duelo es siempre penoso y doloroso, y ante el dolor de una perdida, entramos, queramos o no, en un proceso de elaboración de duelo que acaba en una resolución normal o patológica.

 A lo largo de nuestra evolución unas cosas perdemos y otras ganamos, no podemos pasar a la siguiente etapa sin perder algo y sufrir el duelo por esa perdida, y esta claro que otras ganamos, esto nos ayuda a crecer y madurar.

La experiencia de la perdida es parte de nuestra propia evolución, el sentido y la extensión es percibida de forma  diferente por cada persona.