Médula ósea

 

 


Sobre la Medula Oséa

 

La médula ósea es un tejido esponjoso de consistencia densa que se encuentra en las cavidades y canalículos de los huesos. Sus funciones son las de formar tejido hematopoyético (el 95% de las células sanguíneas) así como participar en la síntesis de anticuerpos y en las reacciones de inmunidad celular.

La médula ósea es un tejido graso y suave que se encuentra dentro de los huesos y produce células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas). Los glóbulos rojos transportan oxígeno por todo el cuerpo. Los glóbulos blancos actúan para evitar infecciones. Las plaquetas ayudan en la coagulación de la sangre.

Los trasplantes de médula ósea están indicados en los siguientes casos:

Cuando hay deficiencia de glóbulos rojos (anemia aplástica) y de glóbulos blancos (leucemia o linfoma)
En los tratamientos agresivos contra el cáncer (quimioterapia o radioterapia)
En las enfermedades hereditarias (genéticas) tales como la talasemia
En los trastornos del sistema inmunológico, tales como la neutropenia congénita y el síndrome de inmunodeficiencia combinada severa

El trasplante de médula ósea se puede realizar como autotrasplante (el donante y el receptor son la misma persona) o bien heterotrasplante (donante y receptor son personas distintas). En ambos casos es un procedimiento no quirúrgico y que se realiza de forma similar a una transfusión sanguínea en una habitación del hospital.

 

El trasplante pretende:

1. Reemplazar la médula ósea enferma por una médula sana en los casos de:

Anémia aplásica: la médula ósea produce un número escaso de células.

Leucemia: la médula ósea genera células anormales (inmaduras)

2. Reponer la médula ósea de los pacientes tratados con quimioterapia en los casos de tumores de mama y sarcomas óseos. La quimioterapia tiene efectos tóxicos para la médula por lo que estos pacientes, previo a la quimioterapia, realizan una autodonación de médula, esta es guardada hasta el final de la quimioterápia y infundida si es necesario.

Al principio se extraía la médula ósea de la parte superior del hueso de la cadera (la cresta ilíaca), mientras el paciente se encontraba bajo anestesia local.
aferesis

Los adelantos técnicos han hecho posible, sin embargo, extraer estas células de la sangre mediante un proceso de concentración y selección que, de alguna manera, se parece a una donación de sangre un poco más larga.

En la sangre periférica en condiciones normales existe una mínima cantidad de células madre hematopoyéticas circulantes, que aumentan durante la fase de recuperación de una aplasia inducida por quimioterapia o tras la administración de diversos factores de crecimiento hemopoyético.

Una vez conseguido el aumento de células progenitoras circulantes, se somete al paciente a sesiones de aféresis para obtener la fracción de células mononucleadas, en la que se encuentran las células CD34+ que son las utilizadas como referencia para el trasplante, recogiéndose entre 2 y 5 x 106 células CD34+/Kg de peso. La ventaja fundamental es que la recuperación hematológica es más rápida que con médula ósea y esto disminuye las complicaciones y los tiempos de hospitalización. Es la fuente más utilizada en la actualidad; prácticamente todos los autotrasplantes se realizan con progenitores de sangre periférica

Inmediatamente extraida, se filtra, trata y trasplanta la médula ósea. Otras veces, ésta se congela y se guarda para su uso posterior. Luego, se transfunde (inyecta) la médula ósea a través de una vena (vía intravenosa). La médula ósea inyectada retorna por sí sola, de manera natural, hasta las cavidades óseas pre-establecidas, en donde crece rápidamente para reemplazar a la antigua médula ósea.

Los trasplantes de médula ósea prolongan la vida de pacientes que, de otro modo, morirían. Sin embargo, como sucede con todos los trasplantes de órganos vitales, es difícil encontrar donantes de médula ósea y el costo de la cirugía es muy alto. El donante es, por lo general, un hermano con tejido compatible. Mientras más hermanos tenga el paciente, mayores serán sus probabilidades de conseguir la compatibilidad correcta. Ocasionalmente, personas que no guardan parentesco con el paciente actúan como donantes de médula ósea para un trasplante.

El período de hospitalización es de tres a seis semanas. Durante este tiempo, el paciente está aislado y se lo mantiene bajo monitoreo estricto debido a que hay un mayor riesgo de infección. Se debe observar cuidadosamente al paciente de dos a tres meses después de habersele dado de alta. El sistema inmunológico tarda de seis meses a un año para recuperarse de este procedimiento. Las actividades relativamente normales se reanudan después de consultar al médico.

¿ Qué es la leucemia ?

En los últimos 50 años la ciencia médica ha desarrollado tratamientos cada vez más efectivos para las victimas de la leucemia, que incluyen nuevas drogas, terapias transfusionales, tratamientos de apoyo y antibióticos, asi como el trasplante de células progenitoras periféricas (comúnmente conocido como trasplante de médula ósea). Con el mejor tratamiento disponible, el 75% de las victimas jóvenes de la más común de las leucemias infantiles (leucemia linfoblástica) está sin enfermedad por lo menos cinco años después de que la leucemia le fue diagnosticada y de haber terminado con el tratamiento. Este es un hito al cual muchos médicos consideran una señal de cura. Las perspectivas para los adultos con leucemia también están mejorando debido al avance en los tratamientos. Cada día aumentan los informes de tratamientos exitosos a pacientes adultos con leucemia, con sobrevidas a más de cinco años.
Se estima que por año hay aproximadamente 2.800 nuevos casos de leucemia en Argentina. Aunque se la considera una enfermedad de la niñez, la leucemia ataca diez veces más a adultos que a niños. Más de la mitad de los casos de leucemia se dan en personas mayores de 60 anos.