“EN MEMORIA DE NUESTROS DONANTES”
Guía breve de ayuda a sus familias

22. Ayudar al que sufre

             La ayuda a familias en proceso de duelo implica mas empatía que simpatía. Empatía es el arte de comprender a quienes sufren desde el interior con su dolor, desde su mundo. Simpatía en cambio sería enumerar nuestros sentimientos refiriéndolos a la situación.

“Si puedo ayudarte en algo, avísame”, decimos muchos de nosotros al amigo o al familiar que acaba de perder a un ser querido. Y lo decimos de todo corazón. Haríamos cualquier cosa por ayudarle. Pero ¿suele llamarnos?. Raramente. Es obvio que hemos de tomar la iniciativa si de verdad queremos ayudar y consolar a quien está de duelo. Así que pregúntele: “¿Te gustaría hablar de ello?”. Deje que él lo decida. Recordando la muerte de su padre, un joven dijo: “Me ayudaba mucho el que me preguntaran por lo sucedido y que entonces me escucharan de verdad”. Escuche paciente y compasivamente a las personas desconsoladas sin pensar que tiene que darles respuestas o soluciones. Deje que expresen lo que quieran.

Tranquilice al doliente: asegúrele que hicieron cuanto estuvo a su alcance (o cualquier otra cosa que sea cierta y constructiva). Cálmelos diciéndoles que lo que sienten —tristeza, ira, culpa o cualquier otro sentimiento— seguramente es normal. Hábleles de personas que usted conozca que hayan logrado sobreponerse a una pérdida similar.

Tome la iniciativa: ¿Hay que realizar ciertas gestiones?. ¿Se precisa que alguien cuide de los niños?. ¿Necesitan alojamiento los amigos y parientes que han llegado de fuera?. Las personas que acaban de perder a un ser querido suelen estar tan aturdidas que ni siquiera saben lo que ellas han de hacer, por lo que difícilmente podrán decir a los demás en qué les pueden ayudar. Así pues, si se da cuenta de que debe hacerse algo sin falta, no espere a que se lo pidan; tome la iniciativa.

 

 23. Se puede decir no

            Claro que si. La apariencia de fragilidad que el duelo expresa no tiene porqué ser motivo para que se acepten ofertas sin reflexión, sin estar seguros de la oportunidad. Puede que la mayoría sean lógicas, pero a lo mejor son prematuras o no justificadas. Los que están cerca entenderán su negativa. Y siempre habrá más tiempo así para reflexionar y decidir en función de otras alternativas. Aplace decisiones importantes: es preferible que no tome decisiones como vender la casa o cambiar de trabajo hasta que pueda pensar con mayor claridad.

El alivio que pueda sentir con el alcohol es solo temporal. Tenga cuidado porque se puede desarrollar una adicción.

 

24. Información de los  trasplantados

             Desde la coordinación de trasplantes le facilitarán algunos datos sobre los trasplantados. La edad, sexo, enfermedad, como están funcionando los órganos y poco más. Todos estos detalles le facilitarán a entender mejor la donación, hacer una imagen virtual de los receptores y siempre de acuerdo con la legislación que impide dar a conocer la identidad de donantes y receptores. La coordinación de trasplantes facilitará a los receptores también algunos detalles sobre los donantes. Para que los tengan en su recuerdo con la mayor de las gratitudes posibles. Otras veces para que alguno de los hijos nacidos tras el trasplante lleven el nombre de pila del donante. De su donante salvavidas. Si Vd. desea mandar alguna nota manuscrita a los receptores y sin que conste su dirección, puede hacerlo a través de los coordinadores de trasplantes. Desde allí se dirigirán  sus notas y escritos de forma anónima y si los receptores le escriben, también se les trasladará.

 

25. Anonimato de la donación

En ocasiones recibimos solicitudes por parte de familias de donantes para conocer quien ha sido beneficiado con los órganos donados por su familiar. Desean sinceramente estar cerca de él para revalidar aquel acto solidario y sentir que la donación y los trasplantes fueron un acto útil. De otro lado, muchos trasplantados quieren conocer detalles de su donante y de su familia. Para ellos que han vuelto a la vida creen de justicia agradecer a esas maravillosas personas que entendieron la donación como una actitud de generosidad y amor y por ello desean conocer a esa nueva familia para incorporarla a su entorno afectivo.

En la práctica, cuando una familia de receptores conoce a la familia de su donante es porque han coincidido en las salas de espera del hospital. Muchos trasplantes de corazón, pulmón e hígado son casi coincidentes con la donación porque el órgano no puede esperar mucho tiempo tras la extracción sin que se lastime y por ello, familias del donante se cruzan con familias de receptores. En nuestra larga experiencia nunca hemos tenido ningún problema entre estas familias que se conocen casualmente por esta u otras coincidencias y sabemos, que durante mucho tiempo, les une una magnifica y sana relación. Sin embargo,  estimamos que el legislador al estimar que la donación y el trasplante deben ser considerados actos discretos y anónimos cuida de evitar presiones psicológicas que en algunos casos pueden perjudicar la relación entre familias de donantes y trasplantados.

Sin embargo, como entendemos la necesidad de que la familia donante conozca algunos detalles del beneficio logrado con la donación, nos comprometemos a escribirles una semanas después de los trasplantes explicando algunos particularidades de sus receptores. Estos datos incluyen edad, sexo, enfermedad y el funcionamiento inmediato o el fallo del injerto.