El Carnet de donante de órganos

 

¿Qué legislación regula en España la donación y trasplante de órganos?.

En España la legislación sobre la materia comprende la Ley 30/1979 y los Reales Decretos 426/1980 y 411/1996 que en sus artículos regulan los centros donde se pueden realizar extracciones y trasplantes de órganos y tejidos, la gratuidad de los procedimientos, el consentimiento presunto, el anonimato y los criterios diagnósticos de muerte cerebral.

En aquellos casos de fallecimiento por causas no naturales (accidente de tráfico, suicidios, agresiones, etc) los Jueces-Magistrados de guardia deberán conocer las circunstancias del fallecimiento y autorizar la extracción de órganos.

¿Ayuda a la familia conocer la opinión sobre donación del fallecido?.

Este es un tema trascendental, porque en algunas ocasiones los familiares de los fallecidos no tienen conocimiento de la opinión en vida sobre donación y por ese motivo, tienen dificultades para autorizar la donación. Todos aseguran en estas circunstancias, que sería bueno conocer en vida cual era la opinión del fallecido sobre donación porque les ayudaría mucho a tomar esa decisión tan importante y urgente.

El desconocimiento por los familiares de los deseos de donación es el principal argumento de las negativas familiares a la donación. De ahí el interés de que al hilo de alguna noticia sobre donación-trasplante en los medios de comunicación, se inicie un comentario en voz alta con las personas más queridas y cercanas para que conozcan el deseo de donación.

¿Qué opinan las principales religiones sobre donación y trasplante de órganos?.

La mayoría de las religiones se han manifestado a favor de la donación de órganos.

La Iglesia Católica ha expresado de forma clara y contundente que la donación de órganos es el acto supremo de caridad, generosidad y amor que una persona puede hacer por otra en esta vida. Los últimos Papas en diferentes encíclicas y en otros documentos animan a todos los católicos a que se expresen en vida a favor de la donación. Obispos y sacerdotes predican en sus diócesis y parroquias, predican la necesidad de la donación de órganos para salvar vidas y evitar sufrimientos de personas que sufren graves problemas de salud.

Anglicanos y protestantes no plantean ningún problema en donación/trasplante. En general, abogan porque cada cual elija en conciencia la decisión de ser donante.

La religión judía es favorable a la donación de órganos. Incluso se puede leer en el Talmud "Quien salva una vida salva el mundo" y las jerarquías religiosas interpretan que la donación de órganos para trasplante es la mejor actitud para ayudar a otro a salvar su vida.

Entre los evangélicos no cabe ningún prejuicio religioso frente a la donación.

La religión musulmana tampoco pone ningún obstáculo a la donación y así ha quedado expresado en diversos documentos que sus autoridades religiosas han difundido. No obstante, la donación de órganos es muy baja en países donde el islam está muy arraigado. Sin embargo, el factor religioso no parece tan fundamental como otros elementos socio-culturales que impiden la donación y el trasplante de órganos en países con escasos recursos para realizar incluso tratamientos alternativos como la diálisis.

Los Testigos de Jehová que manifiestan con rotundidad su oposición a las transfusiones de sangre no tienen por el contrario, ninguna oposición a la donación de órganos ni tampoco hacia el trasplante; siempre que se les asegure que no van a recibir durante la operación ninguna transfusión. En el momento actual esta condición se puede asumir perfectamente en una mayoría de trasplantes de riñón.

Otras religiones más minoritarias en nuestro entorno occidental como el budismo y sintoismo, no favorecen la donación de órganos porque en sus creencias, el proceso de muerte sucede de forma gradual completándose a lo largo de tres días tras la muerte clínica. Durante este tiempo el cuerpo del difunto budista no debe ser manipulado por interferenicas con futuras reencarnaciones.