![]() |
Donación y trasplante de órganos | ![]() |

Trasplante renal
Mediante el trasplante de riñón, el más practicado de todos los tipos de trasplantes, los pacientes con insuficiencia renal crónica consiguen un aumento sustancial de su calidad de vida, con una mejora en su estado emocional, la adaptación social y la percepción subjetiva de salud.
Los trasplantes, desde la antigua China y las antiguas tradiciones cristianas hasta la era moderna, han quedado reflejados en tablas, pinturas y relatos, como la tradicional leyenda aúrea de San Cosme y San Damián. En ella se muestra cómo los santos reemplazaron una pierna, extraída del cadáver de un hombre de color. Una versión hispana es el célebre Milagro de Calanda, atribuido a la Virgen del Pilar.
Los trasplantes de órganos constituyen un logro terapéutico vinculado históricamente al propio desarrollo cultural de la humanidad, a su deseo irrefrenable de perpetuarse y de alcanzar el no morir. Su tremenda eficacia y su capacidad de salvar vidas o de mejorar sensiblemente el grado de rehabilitación del paciente con insuficiencia hepática, cardíaca, pancreática, pulmonar o renal ésta fuera de toda duda.
Hace solamente cuatro décadas, médicos del Hospital Peter Bent Brigham de Boston (Murray) realizaban el primer trasplante renal con éxito entre hermanos idénticos, es decir, sin barreras inmunológicas. En España el primer trasplante renal se realizó en 1965 en el Hospital Clinic de Barcelona. En concreto, en el Hospital Infantil La Fe comenzaron a trasplantar en el año 1979 y nuestra Unidad de Trasplante Renal de Adultos (Hospital General) inició su actividad el 16 de febrero de 1980, por lo tanto, celebramos ahora el vigésimo aniversario.
El trasplante renal consiste en el implante de un riñón por lo general de un cadáver, aunque en algunas ocasiones es de un familiar en primer grado, para que supla las funciones de los propios riñones enfermos. La intervención se realiza con anestesia general y mediante una incisión en el abdomen. Generalmente se sitúa detrás del perito neo, implantando los vasos del riñón del donante a los vasos iliacos del paciente, y el uréter a la vejiga. E1 trasplante renal es el más generalizado de todos los tipos de trasplante; en España en 1999 se realizaron 2.022 (51 trasplantes por millón de población), y en la Comunidad Valenciana 180 (4.5 trasplantes por millón de población), apareciendo en numerosos estudios como la modalidad terapéutica que favorece una mejor calidad de vida en los pacientes con insuficiencia renal crónica. Se observa así mismo una mejoría en el estado emocional, en la adaptación social y en la percepción subjetiva de salud. Habría que destacar también que después de un trasplante renal la mujer logra una rehabilitación en todos los campos, incluida la sexual, y no es excepcional la recuperación de la capacidad reproductora, sin embargo, dado que el embarazo no está ausente de riesgos, tanto para la madre como para el feto, deben de seguirse las indicaciones de los médicos.
El trasplante renal es, por tanto, la terapéutica de elección para la mayoría de los pacientes con insuficiencia renal crónica terminal en diálisis, pero desgraciadamente este procedimiento terapéutico se encuentra limitado por las barreras que suponen la escasez de donantes y las enfer medades concomitantes que estos enfermos pue den padecer y que desaconsejan el trasplante.
En nuestro hospital hasta enero de 2000 se han realizado 1.189 trasplantes renales de adultos, de ellos sólo 14 han sido realizados con donante vivo emparentado (padres o hermanos).
Aunque las condiciones concretas que cada equipo exige al candidato a un transplante renal no son uniformes, ya que varían entre las diversas unidades de trasplante, en líneas generales se puede afirmar que esté indicado en los pacientes afectos de insuficiencia renal crónica terminal incluidos en diálisis, que no presenten evidencia clínica de otra enfermedad visceral grave no controlable, ni complicaciones que impidan técnicamente el trasplante, y que cumplan los criterios de inclusión establecidos en cada unidad.
E1 rechazo es el proceso por el cual el sistema inmune reconoce al órgano trasplantado como extraño, se sensibiliza contra él y reacciona tratando de destruirlo. El rechazo, agudo y crónico, son la principal causa de pérdida del injerto, siendo el mayor reto del trasplante renal, es por lo tanto de gran importancia conocer el mecanismo patogénico del mismo, su prevención y su tratamiento. La prevención del rechazo del injerto es el objetivo de la inmunosupresión en el trasplante de órganos.
Como ante toda actuación médica, el paciente que se somete a un trasplante renal esté expuesto a una serie de complicaciones anestésicas, quirúrgicas, infecciosas, cardiovasculares, gastrointestinales, hepáticas, hematológicas, y las propias de la medicación inmunosupresora, que en nuestra opinión son un riesgo que puede ser asumido, dado el potencial beneficio que tiene el trasplante.
La experiencia de nuestra unidad de trasplante renal es parecida a la del resto de unidades de España, si tenemos en cuenta el total de los enfermos trasplantados desde 1980; la supervivencia del injerto al año es del 85%, a los cinco años del 70% y del 53% a los 10 años (la vida media de los injertos es de 128 meses). La supervivencia del paciente al año es del 96%, del 90% a los cinco años y del 81% a los 10 años.
Para terminar, quisiéramos agradecer a todos los compañeros del Hospital Universitario La Fe y también a los del laboratorio de Histocompatibilidad del Centro de Transfusiones y de las unidades de diálisis, que durante estos años han contribuido con su trabajo al inicio, desarrollo y consolidación del programa de trasplante renal en nuestro hospital.
Equipo de Trasplante Renal.
Servicio de Nefrología
Hospital Universitario La Fe. Valencia
| Trasplante de ÓRGANOS |